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Descubren el gen que frena el cáncer: Científicos

 

Un avance en cuestión de salud

 

 

BERLÍN, Alemania

 

Un gen considerado desde hace décadas como promotor de tumores, el gen Plk1, puede ejercer también la función contraria: frenar el desarrollo del cáncer. Este es un hallazgo de investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Centro Alemán de Investigación del Cáncer (DKFZ), en un trabajo que se publica en la revista Nature Communications.

El papel de PLK1 como diana de potenciales fármacos debe ahora ser revisado puesto que, en función del tipo de tumor a tratar, podría interesar inhibirlo o no, indican los investigadores. Por lo pronto, han descubierto que la expresión de PLK1 en tumores de mama puede determinar diferente pronóstico dependiendo del subtipo de tumor.

Tal y como explican los científicos, el gen PLK1 es “esencial” para la división y proliferación de las células tumorales. “Se sabe hace años que está sobreexpresado en una gran variedad de tipos tumorales y, en ocasiones, esta condición se asocia a un mal pronóstico (cuando un gen se sobreexpresa, en la célula hay un exceso de la proteína producto de éste)”, resaltan.

Por esta razón, destacan que es desde hace décadas considerado un oncogén, un gen que promueve el desarrollo de tumores. PLK1 es además una diana terapéutica, ya que al inhibir su actividad se induce la muerte de células tumorales. Aunque ya hay inhibidores de PLK1 en fases clínicas avanzadas. Sin embargo, recuerdan que la naturaleza oncogénica “nunca ha sido demostrada formalmente”. “Es decir, hasta ahora no había sido diseñado un experimento para demostrar que, en efecto, la sobreexpresión de PLK1 contribuye al desarrollo tumoral”.

Ese era el objetivo inicial de los investigadores del CNIO y el DKFZ al comienzo de este trabajo conjunto. Para ello, modificaron el genoma de un ratón de forma tal que en estos animales fuera posible sobreexpresar el gen PLK1 a voluntad.

Lo primero que observaron fue que estos animales no desarrollaban más tumores que los ratones normales. Entonces cruzaron sus especímenes con otros que expresan en su tejido mamario los oncogenes H-Ras o Her2 y que, por ello, desarrollan tumores de mama muy agresivos. Esperaban una incidencia aún mayor de cáncer, pero el resultado “no fue el esperado”: al sobreexpresar PLK1 conjuntamente con los oncogenes, la incidencia de tumores disminuyó drásticamente.

“Ahí fue cuando nos dimos cuenta de que pasaba algo importante. Y en efecto hemos comprobado que Plk1 no sólo no actúa como un oncogén, sino que sorprendentemente lo hace como un supresor tumoral”, explicó Guillermo de Cárcer, uno de los investigadores principales de este estudio en el CNIO.