policia

Ejecutaron a un asesino: DEBÍA MUCHAS

Lo mataron dentro de la cárcel en Matehuala

 

En Valles cometió varios crímenes aberrantes

 

Sergio Compeán

 

El asesino serial Alfredo Rubio González, quien acabó con la vida de varias mujeres en Rioverde, Valles y otros estados de la República, fue ejecutado en el municipio de Matehuala.

Aunque los rumores en los juzgados de la ciudad indicaban que “estaba próximo a salir de la cárcel”, el juez tercero de lo familiar Salvador Ruiz Martínez reveló que eso no sería posible, porque está muerto, de manera oficial.

Explicó que el reo llegó a ese municipio potosino, luego de fugarse del penal de Rioverde y ser recapturado por las autoridades.

Cabe recordar que Alfredo Rubio fue sentenciado por 135 años de prisión por siete asesinatos y tres violaciones en los estados de Tamaulipas, Veracruz y San Luis Potosí, inclusive superando a otros como Oziel Marroquín y “Goyo” Cárdenas.

En el número de expediente 135/2008 resguardado en el Juzgado de esta ciudad, se observa cómo el mismo multihomicida relató los asesinatos de mujeres que empezaron en 2007, cuando mató por la espalda a María Elena Veloz.

Otro de los casos fue cuando ejecutó con una placa de acero a otra mujer, porque lo despreciaba y no aceptó una relación amorosa con él, con ella buscaba beneficio económico, pues era una viuda que radicaba en Tampico, Tamaulipas y luego de ultimarla se llevó dinero y joyas de su domicilio.

Siguió el mismo modo de proceder en Rioverde, donde le quitó la vida a una mujer de edad avanzada, meses después llegó a Ciudad Valles y aquí cometió sus últimos dos crímenes.

Con engaños ultimó a dos jovencitas que habrían llegado desde San Pedro de las Anonas, en Aquismón, en busca de trabajo, para ejecutar a la primera la llevó con engaños a un cuarto de la colonia Altavista, trasladó su cuerpo a bordo de un taxi y lo tiró en terrenos baldíos de la colonia América.

A la segunda joven la citó llamándole desde un teléfono público de la calle Hidalgo en Valles, se vieron cerca del Panteón Municipal y en un predio desolado que se ubica a unos metros, la asesinó, golpeándole la cabeza con un tubo de acero. Su cadáver fue descubierto a la mañana siguiente.

Los primeros homicidios ocurrieron en Tamaulipas, después en Veracruz, pero en esta localidad lograron capturarlo y fue sentenciado a prisión perpetua.