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Ser cura es peligroso: EN LA HUASTECA

La violencia no respeta a la Iglesia, denuncian

 

Georgina Salinas

 

Los sacerdotes de la Iglesia católica en la zona Huasteca, cumplen su labor de evangelización con cierto temor, pues la ola de violencia en todo el país es generalizada y no respeta ni a ellos, ya que México es el segundo más peligroso para ejercer esa actividad.

Según el obispo Roberto Octavio Balmori Cinta, el trabajo como párrocos no los exime de ser víctimas de los delincuentes y varios han expresado su preocupación por el ambiente hostil que viven, hasta en comunidades.

A pesar de que no existe un registro regional de ataques a sacerdotes, ha habido circunstancias de riesgo para ellos cuando van a poblados alejados o por carreteras poco transitadas.

Por el caso del cura recién asesinado en México a manos de un potosino enfermo mental, indicó el religioso que eso causa gran preocupación a la Iglesia.

“No estamos exentos de la violencia, por eso hago un llamado a todos los integrantes de la Diócesis a tomar previsiones y evitar que llegue a ocurrir un acto como robos, asaltos, agresiones directas y demás ilícitos”, expuso Balmori Cinta.

En un contexto nacional, las estadísticas refieren que la Iglesia católica fue blanco de 66 atentados: sesenta asesinatos, dos desapariciones de presbíteros y dos intentos de secuestro.

Han sido principalmente curas las víctimas, aunque también un Cardenal, un diácono y cuatro religiosas. El 44% de los casos fue por extorsión, secuestro, tortura y asesinato, 35% por robo a parroquias y 15% de agresiones en la vía pública.

No obstante, la escandalosa cifra no afecta la intención entre jóvenes por ingresar a los seminarios, al menos en el caso de la zona Huasteca.