Acceso al agua un desafío persistente

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Por: RedacciónFecha: 03/22/2024 10:30 A.M.

El 22 de marzo marca el Día Mundial del Agua, una ocasión para reflexionar sobre la importancia vital de este recurso para la humanidad y el planeta. Sin embargo, este día también es de preocupación debido al declive en el acceso al agua potable en los últimos años.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el acceso constante al agua en los hogares mexicanos ha experimentado una alarmante disminución en un lapso de tan sólo cuatro años.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental, la proporción de población con acceso a este servicio esencial pasó de un 62.4% en 2019 a un 52.3% en 2023. Además, la satisfacción con el servicio también ha disminuido, evidenciando una preocupante tendencia a la baja.

Este declive en el acceso al agua no es uniforme en todo el país. Mientras que en algunas regiones, como Colima, Baja California, Querétaro, Sinaloa y Guanajuato, más del 70% de la población cuenta con suministro constante, en estados como Guerrero, Nuevo León, Oaxaca, Tabasco, San Luis Potosí e Hidalgo, las cifras son alarmantemente bajas, con tasas que oscilan entre el 25% y el 39.1%.

Uno de los casos más preocupantes es el de la región Huasteca, donde la disponibilidad de agua en el subsuelo ha disminuido significativamente en los últimos años. Según la Comisión Nacional del Agua, el acuífero Huasteca Potosina ha experimentado una reducción alarmante en su volumen disponible, lo que plantea serias preocupaciones sobre la capacidad de abastecimiento futuro en la región.

La escasez de lluvias y los cambios en los patrones climáticos también contribuyen a esta crisis, agravando aún más la situación. Los informes climatológicos de la Conagua indican una disminución en la precipitación pluvial en los últimos años, lo que exacerba la presión sobre los recursos hídricos disponibles.

En Ciudad Valles, por ejemplo, el consumo de agua por habitante es notablemente alto, oscilando entre los 7 y 8 millones de metros cúbicos por año, lo que refleja una alta demanda en una región donde los recursos son cada vez más limitados.