Casi el 40% del total de los establecimientos cerveceros que existen en la mancha urbana, se encuentran en el primer cuadro de la población, y los propietarios, no respetan ni distancias entre los tugurios con los centros educativos y zonas comerciales, ni los giros de sus licencias, pasándose prácticamente por el "arco del triunfo" la Ley de Alcoholes del Estado que se aplica de forma supletoria.
Lo anterior, prácticamente es un fenómeno social que muta y que lo hace atentando contra las buenas costumbres y la moral, según lo manifestó un grupo de familias que viven en pleno Centro, y que pidieron la omisión de sus generales para evitar represalias de los dueños de las cantinas.
Como "zona roja" o de "tolerancia", así parece ya el primer cuadro del municipio, y es que por cada mercado comercial, hay 5 cervecerías, denunciaron.
Volúmenes altos, más de lo permitido en la música; presencia de mujeres; violación a los horarios de apertura y cierre; juegos de azar y en algunos casos, hasta espectáculos de table dance, son sólo algunas de las faltas en la que incurren dichos establecimientos, ya que la mayoría de estos giros son de cervecería, y de acuerdo a la Ley de Alcoholes en el Estado, les prohíbe todo tipo de acto antes descrito.
Pidieron más rigurosidad a la ley de alcoholes, para evitar que mujeres, menores de edad y hasta uniformados, ingresen a ingerir bebidas alcohólicas, pues denunciaron que estos casos son muy comunes.