Roban gas LP

Puedes Compartir en:
Por: RedacciónFecha: 09/07/2023 10:30 A.M.

El gran salto en las cifras se dio en el primer año del sexenio obradorista. Hasta ese momento la atención estaba en las tomas clandestinas utilizadas para robar gasolina a la estatal Pemex. Pero la estrategia federal para frenar el hurto del combustible, con grandes operativos al inicio de la gestión presidencial, desvió el actuar de los grupos que se dedican al robo de combustibles hacia un nuevo objetivo: el gas Licuado de Petróleo (conocido como gas LP).

Las tomas clandestinas para robar el gas licuado de petróleo –producido e importado por Pemex– han incrementado de manera exponencial en los últimos años. En 2018, el último año del sexenio pasado, Pemex contabilizó sólo 222 tomas de este tipo. Ya para 2019, el primero de la gestión del presidente Andrés Manuel López Obrador, esta cifra era de 1,325 tomas, según información de la estatal.

La petrolera no ubica el robo de gas LP en peculiar dentro de los principales riesgos que incluye en sus reportes financieros, pero admite que el hurto de combustible desde sus instalaciones ha crecido pese a los esfuerzos de la administración federal. Durante el sexenio, el número de aperturas que se hicieron de manera ilegal a los ductos de la compañía para extraer este combustible ha crecido en 1,027%. Este porcentaje se obtiene al comparar las tomas clandestinas reportadas en 2018 y las que fueron registradas durante 2022, cuando el número creció hasta 2503.

Y las cifras reportadas durante este año indican una tendencia al alza en el rubro: marzo pasado se convirtió en el mes en el que se reportaron más tomas clandestinas para la extracción de gas LP, con 390.

El robo de gas LP, un combustible que se transporta por los ductos en estado líquido y que es más fácil de manejar que otros combustibles, se da principalmente en la infraestructura de transporte de la estatal Pemex que atraviesa del sur –en donde se inyecta el gas– hacia el Centro del país. "Los robos se dan dentro de un gran ducto a donde llega el producto importado, parte desde Pajaritos en donde se inyecta y lo que hace es recorrer Veracruz, cruzar Puebla, Hidalgo y toda la zona Centro, termina en Jalisco", explica Susana Cazorla, una analista del sector y una ex funcionaria de la Comisión Reguladora de Energía y de la Secretaría de Energía.